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miércoles, agosto 30, 2017

LO QUE EL CINE DA, NADA LO BORRA

El barrio judío y la plaza Szeroka
Celebración de sus calles
Escenografías de película
Cafés que acogen
Sinagogas
Tuc tucs alargados rodando pavimento
Estilismos sobre la acera
Ambiente en su plaza Plac Nowy
Pasión por los helados artesanos
 Rincones para repones fuerzas 
Zapiekanki por todos lados
Decadencia y belleza
Historia a golpe de zlotys
El pantone
Exacto
Duchas en la calle. 
Tomando buena cuenta de ellas para refrescarse
Más paleta de colores
Música klezmer en cada bar armonizando el espacio
Sobre el muro, arte urbano

Kazimierz, el barrio judío,
fue una de las zonas
más devastadas de Cracovia
 durante la invasión nazi 
en la segunda guerra mundial. 

La mayor parte de los judíos 
que vivían aquí
fueron deportados. 
Muchos, al campo de concentración de
Auschwitz, a unas horas de aquí. 

La guerra dejó el guetto 
en un estado lamentable. 

Pero con los años llegaría el cine,
y el barrio rectificó esa deriva.

Con la inyección económica
que supuso primero rodar 
una superproducción aquí,
y la enorme repercusión
que después tendría la película
 "La lista de Schlinder",
todo cambió. 

Volvió el orgullo al barrio, 
se recuperó la vida 
transformando la zona en una de las más populares
de la ciudad donde salir a tomar algo, escuchar música 
o cenar en cualquiera de sus acogedores cafés 
y restaurantes de comida kosher, 
ambientados con terrazas 
en la que, al caer la tarde,
se puede escuchar
el lamento de un violín
arañando sonidos al aire,
recuperando la esencia y la tradición
de la música klezmer, 
esa que siempre acompañó
a los judíos en sus momentos 
de tristeza, 
pero también de celebración.



martes, agosto 29, 2017

CRACOVIA LA BELLE

Espíritu folk
Desayunos lentos
Lo mismo, pero de otro modo
Café con la luz precisa
Todo esto ya, merece una sonrisa
La imponente plaza medieval del mercado, 40.000 m2 para pasear
Al paso
Despistados
Deconstruída
Encontrado, el castillo real en la colina de Wawel
Junto al río Vístula
Tras los muros de la foraleza, la catedral y el castillo real
Sí, sí, como te lo estoy contando...
Pero volvemos al centro neurálgico
A su ambiente
Sus fachadas solemnes tintadas por el tiempo
Sus capas de historia
Mi selfeet
Costumbrismo
Globalismo
El intenso sabor ahumado de ese queso de montaña
Esos detalles que uno busca para mirar a los ojos a la ciudad
que palpita bajo la pátina brillante de los turistas
Tradición gourmet en Kredens
La exquisita cerveza
La limpieza de unas calles que pasan del plano a la aguja
Todo el color, y también la veteranía

Paseo por Cracovia,
ciudad diáfana, 
de espacios amplios 
y relucientes. 
Declarada Patrimonio 
de la Humanidad por la UNESCO.
Se percibe en sus calles
mucha vida eclesiástica

 no en vano aquí nació el 
Papa Wojtyla. 

Pero en paralelo,
Cracovia también acoge 
un interesantísimo barrio judío.
Enriqueciendo la experiencia.
Sumando capas de historia
y vidas de personas de aquí
 que pasarían a la posteridad.
Como la de 
Oskar Schilder, 
aquel empresario 
de una antigua 
fábrica de esmaltes que,
desde su posición,
cambiaría el terrible destino que
aguardaba a numerosos judíos 
en el holocausto.

lunes, agosto 28, 2017

LLUVIA DE CRISTALES ROTOS A PLENA LUZ DEL DÍA

Esa frase grabada a fuego, apuntando al cielo,
al abismo, a la nada
Aquí empezó todo, en estos campos de concentración
Auschwitz Birkenau
un nombre que eriza la piel, 
unas trágicamente conocidas vías de tren
que mueren en esta explanada de ignominia
El tren de mercancías que transportaba como animales 
a cientos de miles de judíos hacinados hacia la muerte
Las personas, llegando asustadas, con sed, con frío, con hambre, sin saber qué sería de sus vidas
El impacto que este lugar de genocidio tiene que seguir causando
Los veteranos, honrando la memoria de los que allí perecieron 
Una explanada vasta y ancha con los restos del terror que allí practicaron 
mentes metálicas que no deberían llamarse humanas.  
Pero lo eran: hombres bestializando a otros hombres,
robándoles la dignidad y la vida en una calculada progresión de barbarie
Encontrarse allí mismo de frente con estas fotos felices
de algunas de las miles de personas que jamás pudieron imaginar 
que morirían, y de qué manera, en Auschwitz,
estremece
Sus rostros de otra vida irrumpen a la vista como un cristal 
haciéndose añicos en plena cara. 
Felicidad robada
Esas maletas tristes conduciéndoles hacia el patíbulo
Esa ingente cantidad de zapatos, extirpados como la vida de sus cuerpos, 
recién llegados al campo
Los barracones infames
Una visión que oprime
Hasta poder llegar a sentir un frío húmedo 
colándose por los huesos 
aún en pleno verano
Cuesta mantener la mirada en estas fotos, 
último testigo de vidas vilipendiadas 
Contra las alambradas 
Memorial 
Un escape para dar respiro al alma
Una romería de gente visitando un sitio que debería ser obligado
Para aprender de la atrocidad que nunca debería repetirse
Del genocidio que la invención humana más abyecta creó
para hacer prevalecer una raza


"En el odio nazi no hay racionalidad: es un odio que no está en nosotros, está fuera
del hombre, es un fruto venenoso nacido del tronco funesto del fascismo, pero está fuera y más allá del propio fascismo. No podemos comprenderlo; pero podemos y debemos comprender dónde nace, y estar en guardia"

"Si esto es un hombre"
Primo Levi, 
superviviente de Auschwitz