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viernes, junio 30, 2017

LA FIABILIDAD DE UNA SOSPECHA

Próceres al desnudo
Arrugas en la Venus de Milo
Rasgos africanos en el discóbolo
Cambio de género en el Niño de la Espina
Fuerza
Maternidad

Me contaba el artista Mateo Maté ayer,
 en la entrevista que le estaba haciendo 
sobre esta exposición suya 
en la que revisita el Canon clásico 
de la escultura griega, 
que en sus obras,
él se limita a mostrar sospechas.

Un interesante apunte que deja espacio para la reflexión,
al igual que hace con todos sus trabajos. 

Al traspasar la puerta de esta solemne sala de la calle Alcalá
uno se encuentra de bruces con un laberinto de catenarias que van 
guiando los pasos frente a cada una de estas estatuas clásicas. 

Las reconocemos todas, 
pero Mateo les ha dado un twist definitivo
que modifica su valor sustancialmente  
aunque sin que dejen de ser lo que eran: 
Patrones de belleza, 
pero actualizados. 

Un discóbolo de hoy en día 
sólo podría tomar como 
modelo a un atleta africano, 
nos cuenta.
La imponente Venus de Milo, 
transiciona entre sus manos
hacia una noble vejez.

Mateo Maté aquí
da una vuelta de tuerca 
al canon clásico
para mostrarnos obesidad, 
celulitis, arrugas,
cambio de sexo, 
muerte y maternidad. 

En lugar de destruir el canon, 
él lo saca de su estado de congelación,
reviviéndolo,
convirtiendo su trabajo 
en una metáfora visual 
que pone ante los ojos
lo que las estructuras de poder
y pensamiento dominante
nos imponen, 
cegándonos. 

Mateo Maté con este giro magistral
abre los ojos a lo que es. 
Y con una intervención 
tan "aparentemente sencilla"
nos devuelve la mirada perdida, 
anestesiada, entre tanta norma. 

Haciéndonos ver,
 como por vez primera 
estas esculturas clásicas 
mucho más próximas 
a nuestra experiencia. 

"Una vez que has visto esto
ya no puedes ver el canon clásico
sin estos cambios. 
Los incorporas a tu imaginario"
nos cuenta, 
y así es, efectivamente.

El canon, evoluciona.

Imprescindible. 


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