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domingo, mayo 26, 2013

EL CANTO DE LOS PÁJAROS ENTRE EL RUMOR DEL RÍO

Desde lo mínimo
hasta lo máximo
Tejados 
Terrazas
Huertos
El bar
Y el viejo teléfono, que sólo sirve para testimoniar que hubo. Ahora,
ni recibe ni llama
La casa

Prádena de Atienza, Guadalajara. 

Un reducto de paz 
cercano a la capital
pero con todo el tempo
de lo remoto y rural. 
Un lugar donde 
escuchar los pájaros, 
pasear sin hora,
hablar con el cura
bajar al río 
y no tener cobertura.
Tan cerca, tan lejos.

Vida en los pueblos

1 comentario:

  1. qué pedazo de relato de la ruralidad olvidada... ganas de perderme por allí unos días, y, sobre todo, de bajar al río.

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